Depresión

¿Tengo Depresión? ¿Cuándo debo consultar?

Es importante saber que como seres humanos estamos expuestos a que haya situaciones y/o relaciones que nos causen algún grado de dolor, y esto, a su vez,  nos genere pena. El cómo nos afecte va a depender del significado que tenga la situación o relación para nosotros, y de cómo la enfrentemos.  Está bien que experimentemos este sentimiento de pena, nos ocurre a todos, es esperable, , siempre que  la duración sea breve, y la experimentemos directamente al estar expuestos al contexto que lo originó.

Por otro lado, en algunos momentos de la vida podemos vivir la pérdida de un ser querido, la ruptura de una relación importante, la pérdida de un trabajo prometedor, o algún otro tipo de catástrofe. Lo más seguro es que esto nos lleve a experimentar una tristeza profunda, y más constante, independiente de la situación o contexto de origen. Podemos experimentar  perdida de interés en nuestras actividades diarias, incluso insomnio, cambios importantes en la manera de sentirnos,  ya que existe la disolución de un proyecto,  hay un futuro que cambió, y con ello también nuestra experiencia presente. Sin embargo, con el transcurrir de los días, este sentimiento debiese ir pasando, y poco a poco volver al estado anímico que teníamos antes del suceso que origino este sentimiento de tristeza, y así  sentirnos capaces de retomar nuestra vida y continuar.

Estos dos estados emocionales que acabo de nombrar, son normales. No todos los estados de tristeza configuran una depresión.

La depresión es una condición en que existe un grado de tristeza que puede ser vivida de manera más intensa y recurrente, por dos semanas como mínimo y de manera independiente al contexto o situación que la originó. Este sentimiento que se puede llegar a experimentar,  para ser configurado como un episodio depresivo mayor, reúne ciertas características y debe ser tratado por especialistas, requiriendo en algunas ocasiones la ayuda de fármacos y psicoterapia.  Se puede observar que la persona parece no ser la misma de antes y se siente a sí misma de manera distinta. Su funcionamiento normal ha cambiado.

Aparecerá un ánimo deprimido y/o la perdida de interés o placer por actividades que antes le resultaban placenteras. Esto ocurrirá la mayor parte del día y casi todos los días. Se puede perder peso sin hacer dieta, o aumentar peso de manera significativa en un periodo de un mes. Puede haber falta o exceso de sueño, agitación o enlentecimiento psicomotor, fatiga o pérdida de energía, sentimientos de culpabilidad e inutilidad excesivos, pensamientos de muerte.  Estos síntomas se pueden experimentar de manera recurrente (casi todos los días, la mayor parte del día), y van a generar un malestar significativo en la vida de la persona, alterando su funcionamiento en las distintas áreas de la vida diaria (laboral, social, etc)

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