Emociones

Las emociones y su función

Desde la antigüedad hemos escuchado decir que las emociones son menos importantes que la razón o que son algo a lo que le debiésemos temer, controlar o reprimir, ya que se las ha asociado a la pérdida del control de uno mismo. Hemos crecido en una sociedad en donde existe la idea de que la razón está o debiese estar por sobre la emoción. Esta idea es tan antigua que la arrastramos desde el siglo XVII, cuando el filósofo René Descartes la instauró por medio de su célebre frase “Pienso, luego existo”.

Es difícil desprendernos de esto, hacer un giro y comprender de otra forma estas manifestaciones innatas que vivenciamos como seres humanos. Hemos sido formados para reflexionar sobre casi todo aquello que nos ocurre, a controlar y también a reprimir gran parte de lo que tenga que ver con el mundo emocional. Todo esto porque al parecer hemos ido asociando las emociones a conductas o manifestaciones negativas. Más que positivas o negativas, las emociones nos entregan un montón de información acerca de nosotros y nuestro entorno, y dependiendo de cómo comprendamos e interpretemos esta información es que podremos utilizarla para adaptarnos mejor, es decir, para poder vivir y resolver nuestros problemas. ¡Qué importante son! Esto es así porque estamos viviendo una vida que en cada momento nos afecta de manera singular a cada uno, es decir, siempre estamos “emocionados”. A pesar de que las emociones son las mismas para todos, la manera y la intensidad con la que cada quien las experimenta es completamente diferente, esto es algo que nos hace ser únicos.

Muchas veces ocurre que vivimos alguna situación y nos cuesta distinguir la emoción que estamos viviendo, nos cuesta ponerle un nombre, aceptarla, e incluso reconocer el evento que la desencadenó. Esto puede vivirse como algo un poco confuso y paralizante. Al no saber qué nos ocurre y por qué, tampoco sabremos qué hacer, nos podemos sentir desorientados y sin la capacidad de resolver un problema en algún área de nuestras vidas. Las emociones nos orientan, nos van guiando acerca de nuestros límites, preferencias, hitos, etc, son como una especie de mapa, que si logramos comprender, nos facilitarán la manera en que vivimos.

Reserva tu hora